Sobre la Secuencia Numérica de Grigori Grabovoi 741

Sobre la Secuencia Numérica de Grigori Grabovoi 741

Coloquen los números 7 4 1. No son solo números, hay una base profunda; están representados por símbolos que tienen una apariencia convexa y parecen crecer en su propio nivel. La serie 741 se percibe con algún movimiento o convexidad de cada dígito.

Visualizarlos frente a nosotros puede crear la percepción de que vibran dentro de nuestro corazón.

Esta es una manera de alcanzar un nivel sensorial de contacto y gestión. Recordando que no son números separados, sino un concepto único integral, donde uno es inseparable del otro. Ninguno es más importante, todos están al nivel de esta convexidad.

El 7 refleja lo que existe en este momento y lo destinado a todos. Este es el nivel espiritual de percepción. Es como entrar en el espacio del amor y convertirse en él: sin fronteras, incondicional. Realmente, simultáneamente todo y para todos. Lo sentimos como una acción, actuando al nivel de co-acción con el alma de Dios. Todo lo que existe alrededor puede estar en su percepción incluyendo su alma al mismo tiempo. Un nivel preciso de la manifestación de todo en su alma: su vida. Esta es su vida infinita de personalidad y la de los demás. La vida se siente en plenitud, como la percibe Dios.

El segundo número, el 4, realiza la paridad. Nos desarrollamos como lo hace Dios, dando plenitud a todo sin perderse a sí mismo; aumentando asi el verdadero nivel de creatividad. Es aquel crecimiento que siente el Alma de Dios. El Alma de Dios nunca se ha decepcionado de sí misma ni del mundo que creó. Percibimos la eternidad, el amor eterno en la acción, en el método de la vida. Allí vemos los símbolos a través de los números, y podemos decir: «estoy en el camino hacia la unidad». El nivel que el alma realiza en la eternidad. Comprendamos la profundidad de la palabra: «colaboración con el alma de Dios». Entramos en la infinidad; en este mundo unificado, donde no hay lugar para la guerra. Donde los motivos que llevan a la guerra se olvidan y dejan de ser significativos. Estamos actuando en la realidad misma. Las vidas de otras personas vibran en nosotros como vibran en el Alma de Dios. Lo incondicional, lo sagrado.

Si existe esto, existe todo lo demás. Es la acción difundida hacia la infinidad y la personalidad partiendo de la acción rectora. Tansformamos el virus de la guerra en algo creativo, según la idea de Dios. Aquello que no conlleva vida eterna es borrado. Surge el deseo de llevar a cabo esta acción una y otra vez. Se adentra en la verdadera personalidad de su acción: usted es eterno. Usted actúa de forma eterna. Nos observamos a sí mismos durante un minuto. Pueden seguir percibiendo los números en esa forma convexa. Esta acción se extiende al futuro y al pasado. La acción es precisa. Si siente calor, es normal: característica del desarrollo de nuestra conciencia y cuerpo físico. Es imposible colaborar con el alma de Dios sin tener el desarrollo de todo en uno mismo. Teniendo este nivel equilibrado de gestión.

La serie 7 4 1 obtiene lo que llamamos la autonomía de acción. La realidad rectora no depende de circunstancias externas. Funciona de forma estable porque ha alcanzado este nivel de programación. La autonomía adquiere el nivel de sistematicidad: se puede trabajar en una gama amplia de tareas. La serie se expande a cualquier situación de nivel macro y a tareas personales. Pero esta sistematicidad se realiza bajo condiciones: cuando existe el número 1 y llegamos al nivel de trabajar con la serie como algo unificado, completo e indivisible. La tarea de la macro-salvación está contenida en esta serie; cualquier tarea particular se resuelve de forma eficiente desde el nivel macro.

La serie funciona no por el esfuerzo de la persona, sino como una macro-acción. La serie empieza a funcionar tan pronto como la conciencia de la persona se mueve hacia la gestión de la realidad externa. Es una ayuda extrema, una “ambulancia”, incluso si no se tiene tiempo para concentrarse. Es instantáneo. También para ayudar o para realizar un pronóstico, como el ejemplo del pajarito caído del nido: aunque no vea al gato que atacará, realizamos el pronóstico y formamos la situación en el mundo físico para que algo distraiga al gato o este cambie su camino. A niveles sutiles, Grabovoi da el ejemplo de cómo esta serie fue implementada en procesos de rápida evolución, como en la oncología maligna. La serie se manifiesta como un sistema de regeneración tisular poderosa. La norma es lo que se opone al proceso patológico. El logro se alcanza mediante la condición de buscar esa sensación, enfocándose en el placer que produce el proceso de gestión mismo.

Al llegar al número 1 —el mundo unido—, se llega a una acción inmediata. Lo que tiene delante es, entre otras cosas, su alma. Esto no son fragmentos decorativos de la práctica. Mientras más usamos la serie 741, desarrollamos una implicación individual y un enfoque para los demás. El nivel 1 lleva a que no sean flujos separados, sino uno solo. Es la línea de colaboración con el alma de Dios: el alma de Dios y usted como un todo. Resulta inspirador trabajar con la serie. Es la fe en uno mismo, una vía de escape donde se evita enumerar opciones innecesarias. La confianza lleva a una gestión directa, sin bloques intermedios. El alto desarrollo del espíritu permite gestionar el pensamiento lógico. Al igual que el amor, no necesita preámbulo, se reacciona al instante. No es formal: desarrollemos este estado de ser. La acción es instantánea: instantáneo el estado, la transferencia, el mundo unificado.

¿Cómo somos en términos de nuestra creación original?

El número 7 todo para todos;

el 4 transmisión y difusión, dar plenitud sin perderse, como Dios que se desarrolla;

el 1 es la unión, donde no existen enemigos ni competencia.

Elegimos vivir según este principio de la percepción de amor de nuestra alma. Estamos unidos en el amor, no hay dualidad.

Obtienemos el sistema de autonomía de la serie 741 en cualquier tarea. Procesos de regeneración rápidas. Con nuestra conciencia pasamos a la realidad rectora en el mundo físico. Si hay células que no deben estar ahí, llevemos nuestra conciencia a esa gestión. Es nuestro libre albedrío. Actuamos como un deseo realizado. Con fe en sí mismo, la regeneración es lo que necesitamos. No negamos lo que existe, sino que extiendemos la Norma en el mundo físico. Cambios muy rápidos en la realidad física. Nuestra observación refleja la realidad. Son nuestros cambios. Esto sucede de forma precisa en la realidad. Contemplemos la acción realizada. Tenemos una herramienta como sistema de acción, podemos recurrir a ella cuando lo necesitemos 741

Síntesis de la clase de V. Konev 01.06.2026

María Guadalupe BG.

PorMaría Guadalupe BG.

Escritora y Comunicadora sobre Desarrollo Personal y Espiritual. Op. en Psicología Social. Counselor.

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