Gestión a través del alma, V. Konev
Práctica de Salvación Global por V. Konev, 24/03/2026
Síntesis
Nuestro objetivo es estabilizar la situación en el Medio Oriente para impedir que el conflicto escale y, simultáneamente, trabajar en el restablecimiento rápido de la salud.
Es fundamental aclarar que, en este ejercicio, no tomamos partido por ninguna de las partes; nuestro único fin es la normalización de la situación. Si surgen iniciativas políticas o diplomáticas, estas deberán contribuir genuinamente a una paz completa, independientemente de los bloques de países que actúen en el terreno.
El trabajo con el cuerpo físico y la experiencia del alma
Un aspecto esencial es nuestro propio cuerpo físico. Independientemente de que no nos centremos en una dolencia particular, cualquier persona que haya realizado ejercicios de gestión en el pasado ha obtenido un efecto regenerador. No se trata simplemente de recordar, sino de identificar situaciones concretas donde ya logramos resultados de restablecimiento y entender que ese estado es gestionable.
Desde la perspectiva del desarrollo eterno, no basta con haber obtenido un resultado; debemos ser capaces de esparcirlo y expandir ese proceso. Aquello de lo que hablamos se asemeja a la transmisión de información, pero es un proceso mucho más dinámico y profundo que, lejos de ser complejo, facilita la tarea. Si existe aunque sea una sola célula sana, el organismo puede ser restaurado en su integridad. Incluso si médicamente un cuerpo se considera irrecuperable, la enseñanza nos dicta que, si ya se posee la experiencia de haber restablecido la salud en cualquier nivel anterior, siempre es factible realizarlo nuevamente.
Accionando desde el alma
Para que este proceso sea preciso y rápido, trabajaremos desde el nivel del alma. Pueden repasar la última macro gestión que realizamos a partir del estado del alma, donde podíamos percibir dos niveles funcionales:
- La posición del alma respecto al cuerpo físico: Un ejercicio de visión física iluminado por la luz del alma, percibido como una realidad existente.
- La gestión del alma respecto al cuerpo y al mundo: Donde seleccionamos la funcionalidad necesaria (por ejemplo, el trabajo con órganos específicos) y la distribuimos por todo el organismo.
Nuestra alma actúa como salvaguarda, evitando innumerables situaciones de peligro. A veces nos advierte, otras veces permite que sea el hombre quien aprenda, pero el alma nunca genera eventos negativos. Nuestro deber es percibir el mundo con la misma claridad que el alma lo hace para evitar los riesgos que acechan al ser humano; de lo contrario, el alma tendría que intervenir constantemente y nunca aprenderíamos a conocer el mundo.
Recuerden: si el alma permite que vivamos situaciones de enfermedad o trauma, es porque existe la posibilidad del restablecimiento completo.
La acción conjunta con Dios
Es esencial entender el libre albedrío del alma y nuestra colaboración con la Divinidad. Cuando Dios crea algo, presta atención constante y actúa en tiempo real a su favor. Al realizar una gestión, no solo actuamos “junto a Dios”, sino que buscamos lograr que nuestra acción ocurra al mismo tiempo que la suya. Una vez alcanzada la maestría, la velocidad de la gestión aumenta y se vuelve mucho más dinámica.
Para unificar nuestra tarea, imaginen dos gestiones—el de la posición del alma frente al cuerpo y el de la acción del alma en concreto que se fusionan para generar un tercer nivel más potente. Percibiremos esto como una luz.
Dinámica de gestión: Del color al macro nivel
Trabajaremos con el espectro cromático para dirigir nuestra intención:
- Color Verde: Refleja el estado del alma realizando tareas concretas. Es nuestro punto de partida.
- Color Azul: Representa la tarea conjunta de la sala (nuestra comunidad de participantes).
Para el macro nivel del Medio Oriente, alternaremos entre estos colores. Sientan cómo la luz de la acción del alma se expande. Primero observen su propio cuerpo, sientan su respiración natural —sin regularla, solo percibiéndola como su sensibilidad— y permitan que esa sensibilidad se extienda hacia afuera.
Distribúyanse en el espacio infinito de sus pensamientos. Al retomar la tarea original, expandan la luz del proceso de restablecimiento (la “luz de la eternidad”) hacia todas partes. Si visualizan el alma como una columna de luz, recuerden que esta está tanto frente a ustedes como dentro de ustedes, realizando el esparcimiento del proceso de salud.
Conclusión y paz planetaria
Al realizar este ejercicio, no solo armonizan su presente, sino que purifican su futuro, asegurando que el cuerpo físico exista infinitamente. Recuerden que la paz no llega después del conflicto; la paz es el estado que debe tener el planeta Tierra en el cosmos.
Gracias a todos por su confianza y trabajo recíproco. Hasta la próxima.