“En el orden está la calma” Bert Hellinger
“En el orden está la calma” Bert Hellinger
Por qué no podés dormir por la noche – y qué es lo que te mantiene despierto por dentro, por Matthias Posch
Si estás despierto por la noche aunque estás cansado, quizás conocés bien este estado:
Tu cuerpo está agotado, pero por dentro no lográs calmarte.
Es como si algo en vos siguiera en movimiento.
Los pensamientos vienen y van, se enganchan unos con otros – o ni siquiera está claro qué es lo que hay.
Solo esa sensación: no podés soltar.
Tal como lo marcó Bert Hellinger, no se trata tanto de encontrar una explicación rápida, sino de mirar desde otro lugar.
De reconocer que tal vez estamos pasando por alto algo – algo que escapa a nuestro pensamiento habitual y que, aun así, actúa dentro de nosotros.
¿Quizás estás todavía conectado internamente con alguien?
¿Quizás estás cargando algo que no es del todo tuyo?
¿Quizás hubo una pérdida que no tuvo su lugar?
¿Quizás falta alguien en el sistema que quiere ser visto?
¿Quizás hay una sensación suave de culpa?
¿O un “no” interno hacia algo en tu vida?
No necesitás entenderlo todo.
Alcanza con detenerte un momento y sentir hacia adentro:
¿Algo de esto me toca?
¿Algo resuena en mí?
No son los grandes pasos los que cambian algo.
Son los pequeños movimientos, silenciosos, los que poco a poco traen calma y orden al sistema – y también a vos.
Y una parte de esto es permitirte percibir lo que está.
No querer cambiarlo enseguida.
No intentar calmarlo o hacerlo desaparecer.
Los pensamientos pueden venir.
Las emociones pueden estar.
Cuando dejás de luchar contra eso, ya no hace falta que nada se vuelva más intenso para ser visto.
También forma parte la honestidad.
Ser honesto con uno mismo.
Incluso cuando al principio se siente extraño o inquietante.
Pero justamente ahí empieza a surgir un nuevo orden.
Por la noche podés probar algo muy simple.
Cuando estés en la cama, antes de dormirte, tomate un momento.
Sentí tu cuerpo.
Sentí que estás ahí.
Y después decí internamente, con calma:
“Los dejo a ustedes con ustedes”
Quizás aparecen imágenes o personas.
Quizás no. Ambas cosas están bien.
Después:
“Yo me quedo conmigo”
Y si algo aparece en vos – un pensamiento, una emoción – dejalo estar, sin tener que hacer nada con eso.
Después un paso más: “Por hoy es suficiente”
El día puede terminar ahora.
No tenés que resolver nada más.
Si los pensamientos vuelven, simplemente recordá:
Estoy acá.
Estoy en mi cama.
Por hoy es suficiente.
Y con el tiempo vas a notar cómo algo en vos se va volviendo más tranquilo.