Ejercicio II: ocupar nuestro lugar de hija/o frente a nuestra madre
a la raíz,
Suele ocurrir que por amor infantil y ciego, inconscientemente, ocupemos el lugar de madre de nuestra madre, intentando darle lo que ella necesita. Pero llegará un momento que ya no podremos más con ello, pues es demasiado grande y no es nuestro lugar, sino el de nuestra abuela.
Colocas una hoja de papel o un almohadón que represente a tu madre, otro que represente a su propia madre (tu abuela), y otro para a ti.
Te pones alternativamente en cada lugar, percibes qué se siente, y te dejas mover, hasta que en algún momento puedas decir a tu abuela:
-“te devuelvo tu lugar, sólo soy tu nieta, tu hija es ella”.
Luego dices a tu madre:
-“querida mamá, sólo soy tu hija, no soy tu madre. Tú eres la grande y yo la pequeña”, “Tu por ti y yo por mi querida mamá”
Respiras profunda y conscientemente, miras hacia adelante, hacia la Vida, visualizando a los lejos la Luz de la Vida, una luz lejana, infinita, poderosa; inhalas y tomas esa energía de vida, exhalas y sueltas todos los acontecimientos negativos de tu existencia, lo entregas todo al Creador…
Para reflexionar
Por Matthias Posch
Mientras crea que el otro debe cambiar, yo permanezco inmóvil. Cuando reconozco que el único movimiento posible es el mío, la responsabilidad vuelve a mí.
La mirada deja de centrarse en “tú debes cambiar” y se dirige hacia:
- ¿Cómo me siento yo en esta situación?
- ¿Es demasiado para mí?
- ¿Puedo vivir con ello?
Ahí terminan los intentos de educar a otros adultos. Y eso puede doler. Porque significa dejar de esperar y empezar a decidir por uno mismo.
Salir de la zona de comodidad no es fácil. Cada decisión trae consecuencias. Y esas consecuencias me pertenecen.
Cuando una persona da un paso – incluso interiormente – todo el sistema cambia.
Después de una decisión consciente suele aparecer alivio. No porque todo sea perfecto, sino porque hay claridad.
Quien deja de intentar cambiar a los demás, vuelve a sí mismo.
Y quien vuelve a sí mismo, ocupa su lugar.
http://iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com.ar/2016/03/tengo-37-anos-de-vivir-con-mis-padres.html
Hola, tengo 37 años de vivir con mis padres y he sido como una madre con ambos, ahora me voy a casar y estoy muy deprimida por irme, tengo miedo de irme y dejarlos, que puedo hacer
Esto llega en el momento exacto Tengo 50 y siempre he cuidado de mi Mama primero de mi Padre y ahora de mi hermano (45años) quien ha regresado
acasa y mi madre lo ve como una
obligación de atenderlo y he estado molesta por todo esto
hola ! cada uno debe hacerse cargo de uno mismo, como adulto. No se trata de hacer algo por un otro, solo lo que nos corresponde a cada uno. En este caso, la propuesta es ocupar el lugar de hija/o frente a nuestra madre. Esa es nuestra responsabilidad personal e intransferible. saludos cordiales!
Y como conecto a mi madre con su madre?? Gracias🌼