¿Qué he recibido de mi madre que hasta ahora no he visto realmente?
–Hablas de honrar a la madre, pero si mi madre me hizo mucho mal ¿cómo puedo honrarla?
Honrar a la madre no significa aprobarlo todo.
Significa reconocer: ella es la fuente de nuestra vida.
-Honrar a tu madre es respetarla como una persona que tiene su propia historia familiar… es colocarse uno en su lugar de hija, la madre ha estado antes que nosotros en la vida… verla como alguien que nos dió la vida… tomarla en nuestro corazón sin juicios… y comprendiendo -desde el estado adulto- que fue y es lo mejor que pudo y puede ser… honrar a tu madre es reconocer que gracias a ella tienes tu vida… y… aunque nos cueste admitirlo en muchos aspectos somos iguales a ella… eso es todo. Solo así habrá la suficiente fuerza vital para continuar mirando hacia adelante, hacia la vida y hacer nuestro camino propio y conexión con nuestro verdadero ser y su propósito real.
En el vínculo con nuestra madre se esconde el secreto de los vínculos sanos y maduros con uno mismo y con otros.
La madre es nuestra primera relación en la vida
por Matthias Posch
De ella venimos. A través de ella recibimos la vida. Sin ella no existiríamos. Y, sin embargo, precisamente esta conexión suele ser la más sensible.
La forma en que interiormente estamos en relación con nuestra madre influye en toda nuestra vida –en nuestras relaciones, en nuestra autoestima y en nuestra calma interior.
Quizás quieras detenerte un momento:
- ¿Qué siento cuando pienso en mi madre?
- ¿Cercanía o distancia?
- ¿Gratitud – o algo que aún duele?
A menudo miramos primero lo que faltó.
Las palabras, la cercanía o el apoyo que hubiéramos deseado.
Un ejemplo cotidiano:
Una mujer adulta dice:
«De niña, a menudo me sentí sola con mis miedos y preocupaciones. Mi madre no percibía lo que realmente me ocupaba»
Al mirar más de cerca, suele aparecer:
Esa madre estaba a su vez cargada, sobrepasada o sin apoyo.
No era como el niño la necesitaba y aun así dio lo que le fue posible.
Entonces puede surgir una nueva pregunta:
¿Qué he recibido de mi madre que hasta ahora no he visto realmente?
Este cambio de mirada mueve algo.
Nos saca de la expectativa infantil y nos lleva a una actitud más adulta y respetuosa.
Una frase interior puede acompañar:
«Mamá, tomo la vida de ti tal como me la diste»
Honrar a la madre no significa aprobarlo todo.
Significa reconocer: ella es la fuente de nuestra vida.
Cuando este reconocimiento encuentra lugar en el corazón, surgen claridad interior y mayor conexión con uno mismo.
Tal vez hoy sea un buen momento para sentir cómo es tu relación con tu madre.
Porque en este vínculo hay una fuerza que toca e influye toda nuestra vida.
Para meditar


hola paso visitándoles nuevamente, bendiciones
mi blog http://www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com