Lo que viví con el padre de mi hijo fue un espejo de ese trauma no elaborado de mi niñez…
-Mi hijo tiene 35 años y no quería salir de casa, estaba faltando a su trabajo desde hace unos meses, y deseaba hacer algo que pueda ayudarlo. Fui a consultarte e hicimos juntas una meditación. Pude ver cómo mi enojo y resentimiento con su padre afectaba a mi hijo hoy. Profundizando aún más, me acompañaste
Leer más