Observando nuestras fallas construimos nuestras mejoras
Negar el error es negar el aprendizaje que trae oculto que es mostrar aquello que falta para dar el nuevo paso evolutivo.
Claro que es posible ver el error desde la consciencia que va más allá y lo observa desde una perspectiva ampliada.
Aprender a gestionar esa frustración que emerge cuando proyectamos algo con la mente pero luego no logramos alcanzar esa meta en lo concreto.
Volver hacia nuestro alcance real con paciencia. Y seguimos paso a paso nuestro desarrollo.
Observarnos, tomar consciencia, nos permite la acción adecuada según nuestro alcance real en cada instancia de nuestra vida, pues solemos tener más desarrolladas algunas partes que otras:
- ¿Que aspecto me está descolocando?
- ¿Que si puedo hacer y que no ?
- ¿Que me pasa a mi con eso ?
- ¿Puedo observarme desde afuera?
Paciencia y amor por uno mismo para aprender a construir desde el defecto, la falla, la falta que muestra el desafío evolutivo a transitar.
Cuando el mundo externo nos distrae demasiado, perdemos el foco
nos distraemos. Esta distracción no es una falla, es un síntoma de desconexión con nuestro propio eje. Entonces esa distracción es un rescate que viene de nuestra alma y nos guía de regreso a nuestra conexión interna real y auténtica.
Comprendiendo este proceso podemos reconectamos con nuestro ser y desde ahí volvemos a lo concreto con nuevos aportes creativos.
Es una invitación habitarse uno mismo, a volver a la presencia consciente, en modo lento.
Respiramos, nos detenemos y auto observamos: ¿Para que estoy haciendo esto?
Cuando hay distracción no hay presencia consciente.
ReConectar con esa parte de nuestro ser que no funciona bajo memorias ni programas repetidos es nuestro desafío actual para volvernos CoCreadores de nuestra existencia.
Y no se trata de suprimir las memorias sino que nuestra identidad no se quede atrapada en ello y pueda reconectar desde la consciencia con esa parte sutil que es nuestra alma , y así , traer nueva información que crea actualizaciones al presente.
Entonces ya no es el pasado que informa y se repite en el presente sino que es el futuro infinito que trae nueva información y actualiza el presente.
La falla se muestra para que podamos volvernos conscientes y darnos cuenta de aquello que nos falta aprender para seguir el camino del desarrollo infinito, la evolución.
En otras palabras sería usar el defecto para desarrollar virtudes. Todo este proceso lo hacemos desde la consciencia alineada al Alma porque si no, al ver el defecto sin comprender la posibilidad evolutiva que esconde, caemos en autorrechazo.
Auto observación y mejora del propio alcance al reconocer los propios limites
Cuando algo nos genera carga nos preguntamos:
- ¿Hay algo que puedo hacer con esto ahora?
Si no hay nada que hacer ahora, entonces:
- ¿Que puedo hacer por mi, aquí y ahora, para estar en paz y calma?
Aprendemos asi a dejar de rumiar con la mente y a gestionarla desde la consciencia.
Y tengamos en cuenta que el defecto del otro también nos ilumina nuestra propia posibilidad de construir mejoras, de evolucionar.
Límite: punto de observación para construir una mejora
Profundizamos en porquė sucedio como sucedió, para poder comprender; y nos disponemos a recibir nuevas posibilidades. Ambas son necesarias para mantener la estabilidad y la nueva versión que trae lo inédito 8
Síntesis
El camino del desarrollo personal es infinito, y no se trata de convertirnos en otra persona, sino de reconocernos plenamente, con claridad, gentileza y responsabilidad.
Aprender a escucharnos con más atención, a observar sin juzgar, a elegir con sabiduría; para que nuestros pasos estén guiados por la coherencia interior. Este compromiso con nosotros mismos nos trae mayor confianza, discernimiento y serenidad.
Con Presencia y Comprensión. Con respeto por nuestro propio ritmo nos sostenemos en un desarrollo consciente.
Asumiendo nuestro propio camino, paso a paso, confiando en nuestra alma que es nuestra guía y sabia.