Protección contra las fluctuaciones espacio-temporales previsibles, V. Konev

Protección contra las fluctuaciones espacio-temporales previsibles, V. Konev

Continuación de la conferencia del autor del dia 17/12/2025  https://desarrolloinfinito.com/procesos-que-estan-teniendo-lugar-en-la-actualidad-v-konev/

Protección contra las fluctuaciones espacio-temporales previsibles, por V. Konev 09/01/2026

Buenas tardes. Vamos a iniciar nuestro encuentro de hoy con el mismo tema que tratamos a finales del año pasado, relacionado con la información de Grigori Grabovoi respecto a las fluctuaciones del espacio-tiempo. Teniendo en cuenta que este es el segundo encuentro sobre la materia, vamos a revisar algunas informaciones complementarias a lo ya expuesto y daremos respuesta a varias preguntas que hemos recibido; quizás nos quede tiempo también para responder a las que surjan durante esta sesión.

En primer lugar, debemos prestar atención a que se trata de un pronóstico realizado por Grigori Grabovoi. Sabemos que todos sus pronósticos tienen capacidad de control; es decir, no tienen que ver con profecías al estilo de, por ejemplo, Nostradamus. Son comunicaciones informacionales sobre procesos que vienen de forma estable desde el futuro hacia nosotros e incluyen el trabajo con dicho futuro.

Podemos observar la siguiente información, que supongo es conocida por todos: hasta ahora no se han dado con frecuencia casos de caída de cuerpos celestes en la superficie de la Tierra, o bien ocurría muy rara vez. Esta situación se debe a un cierto control que alguien realiza en algún lugar. No se trata solo de cuerpos celestes, sino de procesos que, hipotéticamente, podrían llevar a consecuencias catastróficas. Estamos hablando de posibilidades; eventos que podrían ocurrir, pero cuya manifestación no es segura. Cada vez más personas se incorporan al trabajo con estos fenómenos para la protección de todos los seres vivos. Esto conlleva que la persona que realiza la gestión tome conciencia de su nivel de responsabilidad, especialmente desde que se ha ido elaborando el inmenso material de las Enseñanzas de Grigori Grabovoi sobre la Salvación global y Desarrollo Eterno y Armonioso.

Este es el camino propio de Grigori Grabovoi, que nos conecta a todos en la tarea de contribuir a la protección de todos los seres vivos, no solo de los humanos. Se trata de incorporarnos activamente en este proceso de defensa en el que, de hecho, ya estamos inmersos. Al mirar atrás, vemos que cada persona tiene su propio vínculo con esta enseñanza y lleva en ella un tiempo determinado. En realidad, no abundan este tipo de pronósticos. Podemos recordar aquel sobre el peligro para el sistema genético humano —relacionado con Europa y la pandemia del Covid—, donde transcurrieron 20 años entre el pronóstico y el evento. Menciono esto porque actualmente no sabemos cuándo se manifestarán ante todos los seres vivos estos fenómenos relacionados con las fluctuaciones del espacio-tiempo.

Quienes conocen la información de los dispositivos PRK-1U, 1UM y 1UG saben que, además del trabajo con los aparatos, existe información escrita en las descripciones de sus patentes. En la ocasión anterior mencioné que contamos con un tiempo relativamente corto o «comprimido», pero podemos afirmar que el registro de estas patentes se separa por muy poco tiempo de los fenómenos a los que nos referimos. Por tanto, el trabajo de registro se ha logrado realizar a tiempo.

Como mencionamos, esto atañe al universo entero, no solo al planeta. Podría surgir la pregunta: ¿cómo es posible que hablemos del registro de patentes y, a la vez, de fenómenos universales? Existe una diferencia de dimensión. Aunque cada vez más personas conocen estos dispositivos, su número sigue siendo reducido en comparación con los habitantes del mundo o del universo. La respuesta se halla en la conciencia colectiva. El trabajo con ella puede realizarse a diferentes niveles (webinarios, encuentros, etc.), pero quienes han desarrollado capacidades internas para comunicarse con la conciencia colectiva tienen la posibilidad de interactuar con ella de otra manera. Acciones como el registro de patentes son procesos que pueden abordarse junto con la conciencia colectiva; no son procesos dispares. Así se asegura la participación de las personas, desde su conciencia, para apoyar la expansión del universo, no solo en el presente, sino desde el momento del Big Bang.

Cuando alguien comienza a contactar con esta información, puede contribuir a la expansión del universo mediante la expansión de su propia conciencia. Hablábamos anteriormente de que, al interactuar con el dispositivo PRK-1UG, la conciencia puede llenarse con la «materia de la eternidad». Esta información incluye la comprensión de que, al interactuar con radiaciones antiquísimas (radiaciones reliquia), la persona se integra en un proceso de creación que continúa en la actualidad. Así, el individuo puede trascender los marcos impuestos por la creación de su alma. La expansión del universo está ligada a la vida eterna de todos los seres creados por el Creador.

Si unimos todas estas tecnologías descritas en las patentes, vemos que son elementos de pronóstico relacionados con estas fluctuaciones. Hablar de fluctuaciones a escala universal nos da una comprensión más clara. El universo es un hecho objetivo que fue iniciado, pero su creación es un proceso que se prolonga; no ha terminado. Estamos ante la existencia eterna del propio universo. Al referirnos a las fluctuaciones del espacio-tiempo, no hablamos solo del presente, sino del universo a escala de la eternidad. Estas fluctuaciones son elementos constituyentes de su propia existencia.

Grigori Grabovoi describe estos procesos del espacio físico como factores que contribuirán al futuro y afectarán a niveles profundos de la materia. Como consecuencia de estas fluctuaciones, pueden ocurrir, por ejemplo, terremotos. El terremoto no es la fluctuación en sí, sino su consecuencia. Estos efectos secundarios nos invitan a trabajar para llevar los procesos a un nivel exento de riesgos. Esto responde a una de las preguntas formuladas, lo que indica que muchas personas se plantean si estas fluctuaciones pueden verse como turbulencias en el entorno acuático o aéreo.

Sabemos que las turbulencias ocurren en corrientes dentro de un medio determinado (como las que experimenta un avión o las masas de agua oceánicas). Podríamos pensar que son fenómenos casuales, pero se trata de cambios en la estabilidad interna de ciertas corrientes, similar al movimiento del agua hirviendo en una tetera debido a características termodinámicas. Las fluctuaciones del espacio pueden afectar a cualquier entorno y a las corrientes que se mueven en él. Estas corrientes pueden localizarse en un lugar específico, pero las fluctuaciones ocurren en todas partes, expresándose en diferentes medidas y formas.

Cuando hablamos de fluctuaciones del espacio-tiempo, nos referimos a toda la realidad del mundo y a un nivel profundo de organización. Es un movimiento comparable al movimiento browniano (1) que existe en todas partes (como las partículas en un vaso de agua en reposo). En el encuentro anterior, mencionamos que las fluctuaciones ocurren en los cambios de estado de la materia (de líquido a gaseoso, por ejemplo). No es necesario separar el espacio del tiempo, pues forman un continuo. Los cambios en las características físicas, como el cambio de densidad, implican que la materia llega a ese espacio desde otro entorno temporal. Por ello, es vital identificar las fluctuaciones no solo del espacio, sino del espacio-tiempo. Si aprendemos a hacerlo, seremos capaces de excluir el término “casualidad” respecto a dichas fluctuaciones. Por ejemplo, si consideramos una determinada densidad que ha cambiado, los cometas o cuerpos celestes que se registran ahora —y que parecen provenir de la dirección del Sol— dan la impresión de surgir de la nada; sin embargo, en realidad, son señales de estas fluctuaciones espacio-temporales.

Estas fluctuaciones se relacionan con el espacio-tiempo, con la diferencia de que ocurren a una velocidad temporal distinta. No me refiero al movimiento de estos cuerpos, sino a su surgimiento o nacimiento: al hecho de que algo que no existía, de pronto existe. Esto está vinculado a las unidades cuánticas y a lo que observamos como átomos y moléculas. Visto desde el micronivel, el surgimiento de estos bólidos o cuerpos no ocurre simplemente cerca del Sol, sino en todo el universo, y su reflejo puede ilustrarse a través de ciertas tecnologías.

Por ejemplo, sabemos que existen plantas sanadoras, pero en la mayoría de los casos desconocemos todo su potencial, limitándonos a las propiedades ya descritas. Si observamos las hojas de cualquier planta, podemos percibir no solo el nivel celular, sino también el molecular y el atómico. A través de este micronivel, en puntos concretos del mundo físico —como un árbol o una brizna de hierba—, podemos acceder a cualquier otro punto del mundo físico. Incluso puede tratarse de puntos en el cuerpo humano útiles para mejorar la salud. Al captar la señal concreta de una planta a escala de la micro-realidad, podemos trasladar esas características sanadoras al cuerpo humano mediante la tecnología adecuada.

Si analizamos la macrorrealidad —aquella que existe en todas partes— y comprendemos esta tecnología simple, podemos alcanzar lo que denominamos la “onda de la realidad”. Estas son ondas invisibles para nuestro nivel de percepción actual, pero que influyen en el desarrollo de la realidad en su totalidad. Las fluctuaciones del espacio-tiempo constituyen una parte dinámica de esta onda.

La realidad en sí es infinita. El concepto de “onda” es un nivel de existencia de esa infinitud. Esta onda es tan objetiva como la realidad misma y posee áreas que son las fluctuaciones. Esto nos devuelve al componente dinámico de la onda de la realidad. Ya hemos mencionado que estas fluctuaciones tienen manifestaciones en la Tierra, como en áreas específicas del Amazonas; no obstante, no son propiamente parte de la fluctuación que podría observarse metro a metro en el río, sino manifestaciones de ella.

Las fluctuaciones de las que hablamos no son algo que exista plenamente ahora, sino que se manifiestan según los pronósticos del futuro. Nuestra tarea es ser conscientes de que las personas no pueden protegerse de esto mediante métodos convencionales. A diferencia de un bombardeo, donde uno puede salvarse en un búnker, aquí la única solución es incrementar la estabilidad del cuerpo físico. El cuerpo posee cierta autonomía, pero esta debe desarrollarse hasta el punto en que las fluctuaciones apenas afecten lo físico.

Ante la pregunta recurrente sobre qué hacer, la respuesta es la misma: desarrollar constantemente la adaptabilidad e independencia del cuerpo físico. Esta tarea no es compleja en su ejecución. Algunas personas consideran estas consecuencias desagradables como fenómenos menores y postergan su preparación. Sin embargo, para realizar gestiones eficaces, primero se debe trabajar en la prevención de una catástrofe global. Si no nos preocupamos por el cuerpo, ¿cómo vamos a gestionar las situaciones cotidianas? Stephanie Perret, por ejemplo, eligió un tema muy conveniente para su webinario sobre los 28 aparatos relacionados con el cuerpo físico. Esta no es la única opción, pero es una vía correcta: hay que ocuparse de la sustancia física.

A veces se piensa que recopilar fragmentos de diferentes libros otorga un mayor nivel de desarrollo. Aunque aporta conocimiento, no es comparable con el de quien sigue una dirección concreta. Es como el estudio de la filosofía: leer a muchos autores ayuda, pero la verdadera preparación requiere profundizar y acumular conocimiento de forma coherente. Debe existir un equilibrio entre la profundidad y la amplitud de los temas. Al estudiar las enseñanzas sobre Dios de Grigori Grabovoi, no es igual conocer fragmentos que profundizar en una obra completa. Él siempre recalca que su enseñanza no es un conjunto de tecnologías aisladas, sino una unidad plena y única.

La acumulación de información y la comprensión conceptual son niveles distintos en el camino del conocimiento. En conclusión, cada persona atravesará esta etapa de manera diferente. Quienes estudian esta enseñanza, incluso a un nivel promedio, ya poseen una protección intrínseca. Para los demás, la protección es limitada.

Debemos intensificar el trabajo y la práctica porque la verdadera estabilidad se alcanzará cuando todos seamos “eterno vivientes”. No basta con querer “pasar bien” este periodo; la tarea es vivir eternamente. Esto implica cuidar nuestra salud y contribuir a que otros no desgasten su cuerpo físico, transmitiendo este conocimiento. Al trabajar por los demás, trabajamos por nosotros mismos.

Bajo una lógica rigurosa: ¿qué sentido tiene un bienestar local a corto plazo si no podemos alcanzar la vida eterna? Existe una frase frecuente en la literatura que habla de personas con “cuerpo de ángel”. Esto no significa que el cuerpo de un ángel sea de una naturaleza distinta a la humana, sino que se refiere a un cuerpo sano que contiene en sí la “Norma”.

Para el cuerpo físico, el estado de la Norma es la estabilidad, y se logra mediante la concentración. Nuestros trabajos siempre inician con la concentración en el cuerpo, manteniéndola durante todo el proceso. No entramos en trance; el cuerpo permanece consciente, operativo y funcional. El camino hacia un “cuerpo de ángel” —un cuerpo no expuesto a los riesgos de las fluctuaciones— es alcanzable. Al hablar de vida eterna, debemos reaccionar a tiempo según sus leyes. La ley nos dicta que la protección del cuerpo (propio y ajeno) es una tarea constante: para hoy, mañana y siempre.

2ª parte de la Conferencia:

Hemos encontrado respuestas a ciertas preguntas. Es fundamental considerar lo que expondremos a continuación como una continuación de lo anterior; se trata de una misma transmisión de conocimiento dividida en dos partes. Surge la duda de cómo podemos percibir el contacto con estas vibraciones y qué sensaciones físicas se manifiestan.

Esta es una de las consultas más frecuentes que recibimos, especialmente cuando se busca realizar un diagnóstico en términos de la Enseñanza. Por ejemplo, al estudiar los materiales, a veces se experimentan sensaciones corporales específicas.

Para ilustrar esto, podemos observar lo que ocurre con los estudiantes de Medicina. Existe un fenómeno común llamado “enfermedad del estudiante de tercer año”: tras estudiar los síntomas clínicos de diversas patologías, el alumno comienza a identificar en sí mismo todas las enfermedades estudiadas, como si las padeciera. Del mismo modo, ante el estudio de estas fluctuaciones, es necesario mantener una disciplina del pensamiento. No debemos entregarnos a la negatividad ni profundizar en ideas pesimistas; debemos posicionarnos como observadores externos para no atraer eventos adversos al cuerpo o al entorno.

Al hablar de las sensaciones relacionadas con estas fluctuaciones, la principal es la inestabilidad. Se percibe como si existieran “áreas vacías”. Esto se relaciona con lo mencionado anteriormente sobre el parámetro tiempo: cuando los procesos ocurren con gran rapidez, la persona no percibe una relación clara de causa y efecto. Algo surge “de la nada” y la conciencia, al carecer de información sobre estos fenómenos, puede entrar en un estado de desorientación.

También pueden darse reacciones no lógicas de la conciencia ante lo que sucede en el cuerpo físico. Por ejemplo, alguien podría entrar en un estado particular durante dos o tres meses y, al finalizar, sentir que debe “aprender a caminar de nuevo”, de forma similar a quien ha estado postrado en cama tras un largo periodo y pierde el impulso para mantener el equilibrio.

Es la conciencia —no la mente— la que debe prestar atención a lo que ocurre en el cuerpo y en el espacio. Es necesario reforzar la autopercepción. No obstante, cabe aclarar que las fluctuaciones del espacio-tiempo no agudizan las enfermedades psíquicas. Aunque las reacciones varían según el individuo, las fluctuaciones por sí mismas no generan trastornos mentales. Si una persona experimenta una sensación incómoda y la vincula mentalmente con estas fluctuaciones, logra estabilizar no solo su cuerpo físico, sino también el mundo que la rodea.

Este principio tiene un sentido práctico similar al que reportan los pilotos. Para ellos, los fenómenos climáticos son vitales. Un piloto experimentado es capaz de sentir o presentir el clima que habrá en su destino dos horas antes de aterrizar; es su cuerpo el que se lo indica. Aquí, el cuerpo actúa con un nivel de clarividencia que anticipa sensaciones futuras.

Otro ejemplo es el de los viajes largos en coche. Tras cinco o seis horas de conducción, al salir del vehículo, el cuerpo a veces no responde adecuadamente. Esa carga vibracional vuelve al cuerpo más reactivo a los eventos del futuro. Si la persona comprende que ese malestar está relacionado con las fluctuaciones del espacio-tiempo, la carga emocional y física se aligera. No entramos en juicios de valor sobre si es “bueno” o “malo”, simplemente afirmamos que el reconocimiento y la comprensión de la situación alivian la incomodidad. Esta “tecnología” del reconocimiento contribuye directamente a la mejoría.

En resumen, si observamos estas situaciones sin enredarnos en su carácter desagradable, estamos ante una nueva rama del desarrollo de la vida eterna. Al buscar la estabilidad y autonomía del cuerpo físico, esto se refleja en la realidad circundante. Al reconocer estos fenómenos, llegará un momento en que apenas sentiremos su efecto.

Entramos aquí en el concepto de la macrorrealidad, situada a un nivel profundo (molecular y atómico). No hablamos de macroobjetos, sino de una macrorrealidad dinámica. Como sabemos, en el dispositivo PRK-1U existen tres fases: la segunda es estática y la tercera es dinámica. Este es un proceso con capacidad de gestión sobre todo lo que existe en la dinámica. Debemos gestionar las ondas dinámicas de la realidad que constituyen las fluctuaciones, dirigiendo así el nivel macro del universo infinito.

A diferencia de actividades como montar a caballo o conducir, que dependen de ciertas aptitudes, la gestión de la realidad es un nivel divino, accesible a través del aprendizaje. Al dominar esto, la vida eterna se vuelve más estable: las guerras cesan y los procesos de resurrección se facilitan para quienes así lo deseen. Muchos preguntan cómo influyen estas fluctuaciones en la resurrección universal. La respuesta es que, al aprender a lidiar con ellas, nuestra influencia sobre la resurrección se fortalece.

Si decidimos vivir eternamente, debemos integrar las leyes de la vida eterna y reaccionar a tiempo. Tras este periodo de transición, todo tendrá un nuevo sentido y nuestras relaciones con las cosas cambiarán. Existen dos enfoques: sobrevivir “como se pueda” o “vivir la experiencia como un aprendizaje constante” para construir la vida eterna futura. Nuestra alma, desde su creación, ya conocía todos los eventos de su vida infinita. Como dice Grigori Grabovoi, ahora es indispensable estudiar la Enseñanza y utilizar el PRK-1U, ya sea en versión física o a distancia.

Preguntas y Respuestas:

  1. ¿La fluctuación es una posibilidad o un hecho forzoso? No es un evento aislado, es un periodo que vendrá inevitablemente.
  2. ¿Cuánto durará? Depende de la preparación del individuo. Quien se prepara puede incluso no notar el proceso, mientras que otros lo sentirán con mayor intensidad. La duración depende de nuestra capacidad de gestionar esa macrorrealidad dinámica para que el periodo sea menos doloroso.
  3. ¿Qué lo provoca? Los procesos evolutivos del universo que requieren un mayor nivel de organización y estabilidad en los seres vivos. Es una analogía al deporte profesional: el esfuerzo es útil para el desarrollo, pero requiere un manejo adecuado para evitar sobrecargas.
  4. ¿A quién afectará? A cada persona y al mundo entero, en consonancia con el nivel de armonía que cada uno alcance.
  5. ¿Cómo prepararse? Estudiando y estableciendo tareas de carácter ideológico. El objetivo principal es la vida eterna. Es ético informar a familiares y amigos. 

Próximamente organizaremos más encuentros y prácticas mensuales de acceso libre orientadas al macrocontrol de las fluctuaciones. Estas prácticas refuerzan el cuerpo y aseguran la salud.

También habrá materiales disponibles sobre el rejuvenecimiento, basados en textos de Grigori Grabovoi. Estos documentos estarán disponibles en la biblioteca, inicialmente en ruso, y posteriormente se realizarán las traducciones a otros idiomas. 

Conferencias organizadas por el Edu Center https://edu.center-grabovoi.si

Profesor: Viacheslav Konev, Profesor de las Enseñanzas de Grigori Grabovoi, en relación directa con el autor, conferencia del dia 9 de enero de 2026 traducida a varios idiomas.

(1) El movimiento browniano es el movimiento aleatorio e incesante de partículas microscópicas suspendidas en un fluido (líquido o gas), causado por las colisiones constantes y desordenadas con las moléculas más pequeñas del medio circundante, demostrando así la existencia de átomos y moléculas y siendo fundamental en física, química y biología para entender la difusión y procesos aleatorios. la existencia de átomos y moléculas y siendo fundamental en física, química y biología para entender la difusión y procesos aleatorios.

María Guadalupe Buttera G.

PorMaría Guadalupe Buttera G.

Nací en Santa Fe, Argentina, el 17 de abril de 1966. Me desempeño como Escritora y Comunicadora sobre Desarrollo Personal y Espiritual, facilitando procesos de transformación interior. Op. en Psicología Social. Counselor. Docente Certificada por el Centro Educativo sobre la Enseñanza de Grigori P. Grabovoi

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