Una acción armonizadora, V. Konev

Una acción armonizadora, V. Konev

Conferencia de V. Konev por la Salvación Global del dia 27/01/2026

Vamos a plantear el asunto tal como está actualmente en el sistema jurídico de Suiza. En términos generales, sería bueno plantear este trabajo como una defensa, como una protección de la enseñanza de Grigori Grabovoi frente a informaciones publicadas por medios de comunicación en cualquier parte del mundo, en cualquier régimen jurídico, y que alcance el mundo entero, todo el futuro infinito, donde tiene que haber un camino abierto para todos los seres vivos.

Me estaba refiriendo a la situación concreta en Suiza para que se vea que no estamos hablando de algo hipotético, sino de una situación real que está ocurriendo. Nosotros queremos ayudar a las personas a tomar las decisiones correctas, aquellas decisiones que se corresponden con lo que ellos eligen en su alma. Y tenemos que entender que, si se produce una resistencia, una oposición, no tenemos que considerarlo como algo que ocurre, digamos, por casualidad.

Cualquier resistencia se debe considerar como una acción racional, una acción del intelecto que se comporta como una especie de vector contrario contra una tarea de carácter creador. Pues estamos utilizando estos términos aquí, que son términos suaves, pero en realidad sabemos que aquí se trata de fuerzas destructivas que existen en el mundo. Y si examinamos estas acciones a la vista de lo que está ocurriendo, en cualquier resistencia, en cualquier oposición, se puede sentir, digamos, la presencia de ese vector contrario.

Ese vector contrario, en su raíz, está actuando en contra de la estabilidad del mundo. Nosotros sabemos que en el mundo hay diferentes niveles de protección, y esto lo podemos observar cuando, a nivel óptico, vamos a ver las estructuras ondulatorias de la luz. Y porque podemos apoyarnos en esa manifestación, en ese movimiento, en esa manifestación ondulatoria de la luz, esa acción contraria también es una construcción de carácter ondulatorio, y esa construcción ondulatoria en algún momento ha sido organizada.

Y mientras existe esa actividad, se está preparando también —ya existe de hecho en el mundo— una acción contraria, una acción armonizadora, tanto a nivel local como a nivel general en el mundo entero. El mundo no se mantiene, inmóvil e inerte ante las acciones de personas o de grupos de personas que están ofreciendo esa oposición, esa resistencia. Puede ser que en un momento dado las personas actúen de esa forma negativa porque no entienden suficientemente bien la situación, no se orientan bien dentro de lo que está ocurriendo.

Y mientras existe esa onda negativa, esa onda generada por acciones negativas, siempre surgen y se mantienen durante un determinado tiempo aquellas ondas que se oponen a las ondas de acción negativa. Y para entender esto, tenemos que adentrarnos en la naturaleza de la luz que existe en el mundo. La naturaleza de la luz tiene también su propio nivel ondulatorio, que puede ser muy profundo, pero puede llegar también a un nivel, digamos, natural.

Me refiero a que se está dando una cierta información y existen también aquellas construcciones luminosas que ayudan a las personas a tomar las decisiones correctas, a hacer las elecciones correctas. Y entonces podemos ver estas estructuras negativas que también están organizando esas actividades negativas a las que nos hemos referido. La manifestación de esas actividades negativas por parte de ciertas personas obviamente no puede durar eternamente.

Esto es por un cierto tiempo. Y existen estas personas que están realizando estas acciones negativas. Y es importante que estos periodos de acciones negativas no sean demasiado largos para que las personas puedan salir de esta dependencia, digamos.

Hay personas que actúan con un alto nivel de entusiasmo y aquellas que actúan en contra, en oposición a la enseñanza. Luego, cuando pasa un periodo, dejan de ocupar esa posición y ya no se consideran a sí mismos como personas, digamos, enfrentadas a la enseñanza. Y existen esos niveles luminosos para deshacer, para desintegrar la acción contraria.

El hecho de que luego a veces estas fuerzas se calmen y baje esa resistencia, esa oposición, la acción de ese vector contrario —vamos a llamarlo así—, puede cambiar esa situación. Y puede darse el caso de que algunos se calmen con esa actividad y se queden como más callados, y otras personas retomen esa actividad. Y ese vector contrario, esas fuerzas negativas, destructivas, realizan de esta manera su actividad.

Puede existir también un factor de un acto, una manifestación inesperada que el momento anterior todavía no existía y surge de pronto. Y con respecto a esa actividad de ese centro negativo, también hay que aprender; no solamente hay que ver su acción del momento, sino aprender a ver la señal que viene desde su control. Y esto, por nuestra parte, hace posible que no demos tiempo a que más personas se incorporen en alguna acción negativa.

Aquellas personas que realizan controles y tienen la posibilidad de trabajar a favor de esa luz correcta de la que hemos hablado antes. Es importante que, digamos, se organicen contra estas acciones que registran una movilidad bastante alta. También hay niveles de control que representan movimientos de carácter informacional.

Aquí las personas que trabajan en el lado de la luz pueden participar en esa actividad dirigiendo, en parte, también hacia sí mismas esta luz. Actuando como una especie de gestionadoras, podríamos decir, si acaso. Y entonces las personas no solamente participarían en esta tarea a nivel jurídico, digamos, para dar pasos de carácter jurídico, sino también a nivel espiritual.

Y quien haya trabajado en la línea de la defensa sabe hasta dónde ese trabajo puede ser agotador. Y lo que hace falta precisamente por eso es aprender una cosa más: recuperarse, digamos, rápidamente de ese cansancio.

Tenemos que hablar de que hay personas que trabajan, por ejemplo, con el tema de la macro salvación, pero no siempre se ocupan de su propia salud. Y esto es un problema que se da muchas veces, en muchas ocasiones. Hay personas que, por ejemplo, consideran que ahora lo más importante es trabajar, digamos, en determinados proyectos, atraer más y más gente.

Y el trabajo con ellos mismos, es decir, el autocuidado lo dejan para más tarde. Y hay casos en que la situación que se genera, digamos, es más o menos tolerable. Y entonces, si esas personas siempre dejan su propia salud y su propia recuperación para más tarde, el efecto negativo puede, digamos, agravarse, acumularse.

Y si la persona no hace el trabajo necesario con su propia salud, hace falta prestar atención aquí a aquella parte de la enseñanza donde se hace referencia al aseguramiento del desarrollo armonioso. Y nosotros consideramos ese desarrollo armonioso como una parte integrante de las tareas de macro salvación. Y ahí se entiende claramente que esa armonía no solamente debe estar o crearse en el mundo, sino dentro de esa persona concreta que siempre aplaza, digamos, la tarea de ocuparse de su propia salud.

Pero si esa tarea no se resuelve, la propia tarea del desarrollo armonioso se vuelve como diferente, no va a ser aquello mismo que nosotros estamos tratando de lograr, lo que es nuestra, digamos, aspiración. Y no se puede dejar que ciertos elementos de la enseñanza vayan perdiendo su importancia, su significado con esas acciones. No solamente nos estamos refiriendo a que las personas tienen que prestar atención a tener un régimen de sueño normal, satisfactorio, una buena alimentación.

Aquí surge, digamos, la tarea de gestionar también la esfera de la salud. Si hay dificultades, por ejemplo, con ciertos movimientos de un lugar a otro o con el propio régimen de trabajo que esa persona realiza. Y en estas condiciones actuales densas, digamos, hace falta realizar gestiones para mejorar el estado del organismo en su conjunto.

Aquí hay dos tareas. Primero, es de macro nivel, de apoyar la divulgación de la enseñanza. Y por el otro lado, cuidarnos, digamos, a nosotros mismos.

Cuando la persona todavía no ha desarrollado, digamos, una visión suficientemente precisa, aquí hace falta prestar mayor atención a aquellas áreas donde se realiza, por ejemplo, el espíritu y el alma de la persona. Y, por supuesto, el desarrollo de la conciencia, donde la conciencia va a aprender a acceder a esa información y a trabajar con ella. Y este trabajo se puede realizar en una variante tecnológica muy precisa.

Se puede elegir la información que consiste en tres esferas. Lo primero es la fase lógica de la conciencia. Lo segundo es la esfera del espíritu.

Y luego, tercero, la esfera del alma. Se trata de las diferentes estructuras de la personalidad. Y esto tiene que ser una actividad que pueda asegurar, digamos, un trabajo conjunto entre el alma, el espíritu y la conciencia.

Entonces no solamente hace falta elegir la fase lógica de la conciencia, sino aquella parte de la lógica que está realizando el trabajo concreto. Y entonces para el espíritu, esto va a ser la esfera del espíritu realizado. Y en el caso del alma, es el área donde se esparce el alma, donde se realiza la conciencia y el espíritu.

Estas esferas son independientes, pero están interconectadas en su acción de la cual hemos estado hablando aquí. Y entonces tenemos que tener claro qué significa no solamente la fase lógica de la conciencia o mi conciencia, sino la conciencia realizada. Esto es la conciencia realizada, es aquella parte de la conciencia que está haciendo como una especie de gestión una vez que el alma y el espíritu hayan realizado su movimiento, se hayan esparcido, se hayan distribuido.

Ahí aparece la actividad de organización en cuanto a la acción del alma y del espíritu —cuando estamos hablando de las tareas de nuestra conciencia— se refiere a aquella situación en la que nuestra conciencia mira hacia el espíritu y el alma, desde el punto de vista de la participación del espíritu y del alma. Por ejemplo, en el ámbito jurídico y también en la capacidad de restablecer el cuerpo, reforzar los órganos, etc. Si nosotros tenemos esas dos tareas que nos planteamos y que queremos efectivamente realizar, tenemos que saber que nuestro espíritu y nuestra alma están ya incorporados, participando en ese trabajo, y siempre están tomando parte a un nivel muy alto en esta actividad. Y entonces esa esfera que nosotros colocamos delante de nosotros mismos es del espíritu realizado.

Y esto es como un sistema general de la realización del espíritu en todas sus manifestaciones. Estamos aquí hablando del espíritu realizado. Sabemos que todos los objetos del mundo constituyen un nivel único de la materialización del espíritu divino y del espíritu humano.

Si miramos cualquier cosa que está delante de nosotros —una montaña, el mar, la propia tierra—, todo esto es como un producto realizado por el espíritu de Dios y el espíritu de las personas. Esto es como la realización del espíritu en el plano de lo vivo. Ahí donde el espíritu hace los eventos infinitos, y eso se refiere a nuestro espíritu también.

El concepto del espíritu realizado es ahí donde ya el propio espíritu está realizando el trabajo. Y para realmente no solamente decirlo, sino ser capaz de sentir también lo que es el espíritu realizado, esto se puede sentir como el espíritu libre: la realización de ese espíritu en toda esa actividad, esa acción. Si la persona, por ejemplo, entra en un estado de miedo o de preocupación, entonces también el espíritu lo sufre.

Eso afecta el estado del espíritu también. Y donde se lleva a cabo ese trabajo, pues tiene lugar la realización del trabajo: la realización del propio espíritu. Y aquí el espíritu no solamente trabaja con los objetos externos, sino también con su propia estructura interna.

Por  ejemplo, supongamos que nosotros tenemos o tuvimos alguna tarea de la cual teníamos que ocuparnos y eso exigía una cierta inversión de tiempo. Y entonces sentíamos un cierto alivio, una cierta alegría, porque nos dimos cuenta de que ya no había necesidad de seguir ocupándose de eso, de seguir trabajando en eso. Y poder, digamos, alcanzar un nuevo nivel de libertad para poder emprender alguna otra tarea: La siguiente tarea que toca.

Y esto tiene que ver también con el espíritu, porque el espíritu está constantemente en contacto con Dios. Y desde ese punto de vista, pues el espíritu siempre está envuelto en alguna actividad. Y cuando nosotros trabajamos con la defensa de la vida y de la enseñanza, pues lo estamos haciendo en un plano totalmente amplio.

El espíritu se realiza en cualquier sistema infinito. Por ejemplo, el sistema de la vida es un sistema infinito. nuestro espíritu siempre está presente, siempre se manifiesta, siempre participa en todo lo que tenga que ver con las tareas de la defensa de la vida.

Cuando nosotros hablamos de la vida eterna en el cuerpo físico, pues ahí también está siempre todo el tiempo participando el propio espíritu para asegurar la salud y la capacidad de regeneración, de restablecimiento de la salud del cuerpo para siempre, infinitamente. Y entonces el alma es aquella estructura que se extiende hasta aquí, donde se realiza el espíritu y donde se realiza también la conciencia. El alma direcciona y participa en la solución de aquellas tareas que ya están realizando también el espíritu y la propia conciencia.

Y este trabajo realmente no es difícil ni es largo, pero hace falta previamente explicarlo de la manera que ha sido explicado aquí. Lo primero es crear la esfera de la fase lógica de la conciencia, realizada en un tamaño de unos 50 centímetros, para que sea manejable, digamos, fácil de manejar. Y se puede seleccionar, digamos, la luz que va a ser de color blanco plateado con algunos matices dorados.

La esfera del espíritu va a tener el mismo tamaño y también va a tener color blanco plateado, pero esta vez sin matices dorados. Y la esfera del alma: prácticamente las tres esferas pueden ser idénticas o del mismo valor desde el punto de vista de la interacción con ellas. Y si nosotros muchas veces vemos la luz del alma como una luz azul, un color azul puro, entonces es mejor que la esfera del alma también tenga color blanco plateado, como hemos dicho.

Entonces, aquí nosotros no estamos creando realmente esas esferas, sino que las estamos como seleccionando, como resaltando, porque todo esto ya existe de por sí. Y es necesario que las tres esferas sean percibidas de forma independiente, que cada una tenga su lugar y ninguna se coloque encima de otra. Y entonces vamos a confirmar la estabilidad de nuestra percepción.

Y luego vamos a tomar una esfera más pequeña con la que hacemos la primera y la segunda tarea. Como primera tarea vamos a partir de la esferita pequeña. De ahí pasamos a la esfera de la conciencia, del espíritu y del alma.

Y esto puede parecer un trabajo mecánico —significando el movimiento de la esfera pequeña por las esferas más grandes—. Y así llevamos a cabo la realización del trabajo que pasa a través de nuestra alma, de nuestro espíritu y de nuestra conciencia. Todo ello con respecto a la protección de la enseñanza.

Y luego, pues, la segunda tarea se va a hacer con la esferita pequeña, que también tiene, digamos, la tarea o la capacidad de restablecer la salud. El trabajo se realiza como si fuera algo mecánico, pero en realidad es infinitamente espiritual y del alma.

Vamos a observar nuestro cuerpo. Vamos a mantenernos en un nivel tranquilo, donde no tenemos prisa, no estamos preocupados, estamos tranquilos. Y vamos a ver cómo reacciona el cuerpo y cómo empieza a organizar todas las estructuras de nuestra personalidad. Vamos a observar nuestra respiración y la sensación que da.

Vamos a ver cómo aparece ese nivel de sensaciones, ese nivel sensorial mientras nosotros estamos prestando atención a nuestra respiración. Y la tercera tarea es observar las corrientes energéticas. Vamos a tocar desde fuera aquella área donde se acumulan nuestras emociones o sus manifestaciones al menos.

Y vamos a ver cómo crece esa ligereza, esa sensación de libertad. Y cómo estamos realizando un nivel más alto de la libertad de nuestro espíritu. Y así el propio espíritu se realiza con más facilidad.

Vamos a pasar con nuestra percepción al espacio de nuestro pensamiento. Vamos a observar la infinitud de este espacio. Y vamos a confirmar que estamos actuando con plena conciencia, que sabemos cuáles son nuestras tareas.

Y estamos en la realización de esta tarea y de las tareas de nuestro espíritu y de nuestra alma. Y por eso nos incorporamos en la solución de estas tareas de forma consciente. Y resaltamos las tres normas.

La de la conciencia, que va a tener como un diámetro de unos 50 centímetros y un color blanco plateado con ciertos matices de color dorado. Y vamos a ver cómo nuestra conciencia realiza la gestión de aquella área donde se mueve nuestro espíritu y nuestra alma. Es el nivel más alto y más armonioso de la acción de nuestra conciencia.

Es ahí donde sentimos esa satisfacción que viene de nuestro espíritu y de su acción. Y luego la tercera esfera, que está separada de las dos anteriores.

Donde la propia alma se distribuye, se esparce por el área donde están trabajando la conciencia y el espíritu. El alma está realizando como una especie de gestión de autor sobre toda esta actividad. Y pues aquí están realizando una actividad autónoma e independiente también en la conciencia y el espíritu.

Y vamos a tomar la primera tarea en forma de una esferita pequeña que tiene que ver con la defensa de la enseñanza, la protección de la enseñanza, que es a la vez también la protección de la vida tanto en el ámbito jurídico como en general en los medios de comunicación masiva. Tomando en cuenta todo aquello que está ocurriendo ahora y en el futuro, vamos a pasar ese objetivo, esa esferita pequeña, por todo el diámetro de la primera esfera: la de la conciencia, partiendo de nuestras intenciones y de nuestra sensación de que tenemos todo esto bajo control.

Vamos a llevarlo a la segunda esfera, a la esfera de la realización de nuestro espíritu. Y vamos a ver qué distinto se siente aquí el propio movimiento que la vez anterior. Es otro nivel de ligereza de movimiento.

Y vamos a llevar esa tarea —esa esferita pequeña— a la esfera de nuestra alma. Y entonces aquí se logra la realización de esa tarea y esa realización parte desde nosotros también: nosotros también participamos en la realización. Y puede ser que sintamos que con nuestra propia acción estamos como reforzando la acción de estas tres esferas.

Y pues con ello vamos a pasar a la segunda tarea: el trabajo con nuestra salud. Desde el punto de vista de la percepción de su volumen, parece que esa tarea es del mismo volumen, del mismo tamaño que la anterior. Y vamos a mover esa esferita por la primera esfera grande y vamos a ver cómo reacciona nuestro cuerpo a ese movimiento. Luego, después de la primera esfera, pues vamos a llevar la esferita a la segunda esfera grande, pasándolo a través del diámetro entero de esa esfera.

Y se está reforzando, se está intensificando la luz de aquella esfera con la que estamos trabajando e incluso también de la esferita pequeña. Y vamos a entrar en la tercera esfera que tiene su lugar también estable. Y el propio movimiento puede ser extraordinariamente ligero en esta gestión.

Y aquí vamos. Ahora vamos a ver diferentes elementos de la solución de ciertas situaciones de salud: y llegamos a la solución. Y al salir, pues podemos terminar este trabajo.

El trabajo de donde se ha extraído este método es del 20 de diciembre de 2002, por Grigori Grabovoi. Muchas gracias a todos por el trabajo. Y vamos a ver si sentimos como una sensación de satisfacción con lo que hemos hecho. Vamos a sentir la reacción de nuestra alma, de nuestro espíritu y de nuestra conciencia. Muchas gracias una vez más.

 

María Guadalupe Buttera G.

PorMaría Guadalupe Buttera G.

Nací en Santa Fe, Argentina, el 17 de abril de 1966. Me desempeño como Escritora y Comunicadora sobre Desarrollo Personal y Espiritual, facilitando procesos de transformación interior. Op. en Psicología Social. Counselor. Docente Certificada por el Centro Educativo sobre la Enseñanza de Grigori P. Grabovoi

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