¿Qué sé que ya no quiero seguir repitiendo?
Hay momentos en que tenemos claridad de aquello que ya no deseamos como por ejemplo ciertos lugares, formas de relacionarnos, trabajos o formas de vivir; sin embargo aún no sabemos bien qué es lo que queremos realmente. Y esta incertidumbre no resulta fácil transitarla, porque solemos esperar que ante un pregunta nos llegue rápidamente la respuesta.
Asumir el proceso de transformación implica comprender que no tener la respuesta inmediata no significa estar perdidos en el camino. Quedarnos en ese vacío, sin intentar tapar o llenarnos de actividades para no sentir la incomodidad de la incertidumbre, es un desafío de madurez personal.
Permanecer en ese tiempo intermedio, con presencia consciente, nos permite descubrir qué decisiones eran nuestras realmente y cuáles tomamos para satisfacer expectativas de otros, evitar soledad, etc. A veces necesitamos darnos tiempo que termine de purificarse todo aquello que ya no sintoniza con lo que realmente necesitamos hoy.