Ante una herida afectiva…
solemos crear máscaras que nos protejan del mundo exterior… Ante una herida afectiva, solemos cerrar nuestro corazón, es un mecanismo de defensa que intenta evitar “sentir” el dolor, porque no hemos sabido qué hacer con él, no hemos sabido elaborarlo. A partir de entonces, comenzamos a funcionar solo con la cabeza, y creamos diferentes máscaras
Leer más