¿Y si nos centramos en lo constructivo y creativo?
¿Y si nos centramos en lo que está delante de nosotros en lugar de lo que dejamos atrás?
Y si nos recordáramos a nosotros mismos una y otra vez:
Yo vine aquí, nací en esta vida, todo está dentro de mí y llevo el orden divino y la armonía en mi corazónY esta armonía es una armonía tan perfecta, que armoniza todas mis células, órganos y no deja entrar información distorsionada.
¿Qué pasaría si una y otra vez recordáramos e invitamos conscientemente a la luz pura y brillante de nuestra Alma, para expulsar del ser humano cualquier pensamiento distorsionado?
Qué fenómeno engañoso es el que hace que un ser humano olvide su origen divino, luminoso y dirija la atención a la dificultad, lo negativo, los prejuicios, los problemas de la vida cotidiana, en lugar de señalar:
Ser Humano, viniste del Amor, la bondad es lo que posees, la alegría es tu esencia real y fuiste creado para la felicidad. Te mereces lo mejor: Una vida feliz, saludable y eterna.
No nos dejemos perseguir por la sombra del pasado, fabricando así preocupaciones que obstaculizan nuestro encuentro hacia nuestro verdadero Ser Divino, infinito y eterno.
La mente humana cuando no está gobernada y gestionada desde la consciencia, es la que complica, piensa demasiado y sobreexplica todo. La consciencia unida al alma nos salva del enredo de falsas ilusiones y nos devuelve la armonía.
Práctica
Sentados frente al espejo, frente a nosotros mismos, nos preguntamos:
- ¿Qué quiero realmente? ¿A dónde quiero ir?
- ¿Estoy feliz ahora mismo?

- ¿Cuál es mi deseo más profundo?

Para recordarnos a nosotros mismos nuestro Origen, podemos expresar:
“Todo lo creativo y constructivo viene a mi vida con facilidad, gozo y gloria”
