Cuando el hijo puede irse, independizarse, los padres concluyeron su trabajo al servicio de la vida; y los hijos primero los incluimos y luego los soltamos, y así, nos sentimos liberados.
Concluimos entonces que es posible despedirse de los padres llevándolos en nuestro corazón.
Nací en Santa Fe, Argentina, en abril de 1966. Me desempeño como Escritora y Comunicadora sobre Desarrollo Personal y Espiritual, facilitando procesos de transformación interior. Op. en Psicología Social. Counselor. Docente de las Enseñanzas de Grigori Grabovoi