Cuando el hijo puede irse, independizarse, los padres concluyeron su trabajo al servicio de la vida; y los hijos primero los incluimos y luego los soltamos, y así, nos sentimos liberados.
Concluimos entonces que es posible despedirse de los padres llevándolos en nuestro corazón.
Investigadora, en constante aprendizaje de la Vida. Escritora y Comunicadora sobre Desarrollo Personal y Espiritual. Op. en Psicología Social. Counselor.